Berlín y la dama del armiño
Vaya por delante que si he acabado la serie, o la temporada 2 de la serie, o cómo carajo quiera venderla Netflix, es porque no me gusta dejar las cosas a medias. Pero bien podría haberlo hecho y no habría pasado nada. En pocas palabras: vaya esperpento, vaya vodevil, vaya telenovela de las que te puedes encontrar por las tardes en Nova.
Si viste La casa de papel y te gustó su precisión y sus planes bien elaborados para el atraco perfecto, esta no es tu serie. Aquí se fía todo a lo imprevisible, al azar, a los líos de faldas, y nada más. Toda la trama se podía haber resuelto con un solo capítulo, y de hecho así se hace, con el último episodio.
Lo único que merece la pena de esta serie son los planos aéreos de Sevilla. Porque ni cuando la cámara se acerca la imagen que se da parece verosímil: todo el mundo bebiendo Estrella Galicia. En Sevilla. Claro que sí.
Si pueden evitar perder el tiempo con esta comedia de enredos, dediquen sus horas a otra cosa. Y si quieren ver amoríos en Sevilla, leánse El burlador de Sevilla.
Valoración: 3/10.
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