Elecciones en Aragón
Ha llegado hoy el momento de la verdad en Aragón, ese instante solemne en el que la democracia cumple su función más higiénica: someter a recuento la vanidad del poder y ofrecer a los ciudadanos la posibilidad, siempre efímera, pero nunca desdeñable, de retirar del escaparate público a quienes han confundido el servicio con la ocupación, la política con la propaganda y la gestión con el narcisismo. Las elecciones que se celebran hoy no decidirán únicamente la composición del próximo Gobierno autonómico, sino que operan, como viene siendo habitual en esta legislatura errática, como un plebiscito indirecto sobre Pedro Sánchez y el proyecto político que ha terminado por llevar su nombre. Aragón vuelve a desempeñar ese papel incómodo y revelador que algunos han dado en llamar, con excesiva ligereza, pero no sin fundamento, «el Ohio español »: un territorio que no marca tendencias, pero sí certifica agotamientos. Las encuestas -todas, incluso las más manoseadas por la gimnasia creatividad ...