Aragón vota contra Pedro Sánchez
Aragón ha hablado. Y lo ha hecho con esa claridad incómoda que desbarata relatos, rompe consignas y obliga a mirar los datos sin el filtro del argumentario de Ferraz. Las elecciones autonómicas no solo confirman un giro político ya visible en Extremadura ; certifican algo más profundo y más grave para el PSOE: el rechazo creciente, persistente y territorial al proyecto político de Pedro Sánchez. No a una sigla local, no a un candidato menor, sino al sanchismo como forma de poder. Porque Aragón no se ha «derechizado» de repente, no ha sufrido una epifanía conservadora ni ha sido víctima de un brote irracional. Lo que ha hecho Aragón es castigar al PSOE. Y lo ha hecho incluso cuando ese PSOE se presentaba con todo el aparato del partido y del Estado detrás, con una ministra-portavoz como candidata, con Moncloa volcada en campaña y con el habitual recurso al miedo como último argumento. El resultado es demoledor: el PSOE pierde cinco escaños, se queda en 18 e iguala su peor resultado hi...