Feria
Un año más, llega la feria. Un año más, es probable que ni la pise si puedo evitarlo. En años anteriores, no he ido por circunstancias ajenas: hace dos por cuestiones laborales (no me daba tiempo), el año pasado por el esguince que tuve en el pie cuando casi me atropellan ... sumando y sumando debo llevar tres o cuatro años sin pisar El Arenal en feria. Pero es que me da igual, nunca he sido feriante, no me gustan las aglomeraciones de gente ni el ruido machacón y con tantos decibelios que te hace tener que hablar a voces con el que tienes al lado. Así que, si puedo evitarlo, otro año que no pasaré la feria. Tengo la suerte de vivir lo suficiente lejos como para que no me afecte el ruido, aunque con las ventanas abiertas se oye muy a lo lejos. Tal es así que anoche me acosté temprano, sobre las once, antes de la inauguración oficial con los fuegos artificiales y no me enterado de nada estando la ventana abierta, que el calor empieza a apretar.