Completamente viernes
Hoy me siento casi pletórico: es mi último viernes lectivo. Este curso, que empezó como todos hace nueve meses teniendo que ir cada día más lejos de casa, empieza a acabarse. Y por eso, aunque lleve desde las cinco de la mañana corrigiendo exámenes para acabar cuando antes y dejar las últimas notas puestas, hoy no siento sueño, ni cansancio ni nada remotamente negativo. Hoy es completamente viernes. Además, ayer, haciendo algún descanso entre tanda y tanda de exámenes, estuve mirando algunos centros que solicitar para el curso que viene. Veo imposible entrar ahora mismo en la capital con mis puntos, pero tengo pueblos a veinticinco minutos de casa donde los funcionarios como yo que han estado ocupando este curso una plaza en comisión de servicio tienen menos puntos que yo, conque el curso que viene podría soñar con estar a esos veinticinco minutos de casa. De verdad que ver eso ayer me insufló una dosis de alegría descomunal. Hoy es más completamente viernes que nunca.