Felicidad

Se puede ser feliz con poco. Se puede ser feliz con las pequeñas cosas. A mí, en esta semana de asueto por la Semana Santa, me hace feliz ir a la compra con mi futura mujer, cocinar mientras escucho la radio local y hacer a la tarde juntos torrijas.

La felicidad está ahí, en el día a a día, disfrutando de las nimiedades. Yo no necesito irme a miles de kilómetros de casa para ser feliz por cubrir expediente ni tengo redes sociales a las que subir fotos para recibir me gustas y sentirme realizado.

Soy feliz así. Y que esto dure toda la vida.

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