No sé si a alguno de ustedes le pasa, pero yo no puedo escuchar un discurso, del tipo que sea, en el que se esté constantemente desdoblando por género los sustantivos y los adjetivos; no solo va contra el principio de economía del lenguaje, es que el que te está escuchando desconecta. Lo tengo demostrado. En época de elecciones me pasa constantemente, sobre todo con los partidos más a la izquierda del espectro político: no los aguanto, aunque el fondo del mensaje me pueda resultar interesante. Desconecto, y si desconecto de lo que me quieren contar, la principal consecuencia es que no van a tener mi voto. No creo que el decir
españoles y españolas cinco veces por minuto contribuya en nada a la igualdad real entre hombres y mujeres ni ello hace que los miembros de tu partido no sean, por ejemplo, unos puteros.
Me ha pasado también a veces que estoy leyendo algún texto de alguien que me parece interesante; el texto o la persona, me da igual. Y de pronto, el colofón: un nosotres, un todes, un persones, aunque este menos porque como acaba en -a y no en -o es menos machirulo. Lo siento, pero no puedo tomármelos en serio. No creo que sea necesario prostituir el lenguaje por querer transmitir un mensaje o ser reivindicativo. No paso por ahí. Eliminado de mis lecturas. Adiós.
Estoy totalmente de acuerdo con vos no prostituyamos nada. ( https://www.bubok.es/libros/284084/el-colombofilo-de-flores-y-la-cifra-infinita) Te invito a leer mi novelita no prostituida.
ResponderEliminarEs insoportable leer/escuchar cualquier cosa así: No puedo con ello.
ResponderEliminarJoder, cuánta razón tienes, por fin hay gente qu se lanza a hablar de los inclusivos estos.
ResponderEliminar