¿Madrugar te hace aprovechar el día?
Llevo bastantes años que me he convertido un poco en búho: me cunden las noches para hacer diferentes cosas, desde escribir, leer o trabajar. Lo que no sé es si por madrugar se aprovecha más el día porque luego, durante el día día (cuando hay sol, vaya) estoy mucho más cansado; es más, normalmente tengo que echarme un rato después de comer para reponerme.
No sé hasta qué punto los madrugones porque uno quiere son sanos o sería mejor dormir muchas más horas seguidas y hasta tarde (cuando se puede, claro) y luego no tener que pausar el día. Pero lo cierto es que aquí estoy, hoy 1 de mayo, día del trabajador, medio trabajando desde las cuatro menos cuarto de la mañana porque anoche me acosté relativamente temprano (sobre las diez y media) y mi cuerpo ha considerado que ya he descansado lo suficiente. Y me pasa que cuando llevo ya un rato en la cama dando vueltas sin dormirme, no puesto estarme ahí sin hacer nada y me sale la vena productiva que me dice que tengo cosas que hacer. A veces también creo que es porque como sé que tengo cosas pendientes que hacer, principalmente del trabajo, porque funcionario sí y sobrecargado también, mi cabeza está pensando en que tengo que hacerlo y no me permite descansar del todo bien hasta que me dejo todo atado y bien atado.
No sé. Siempre he tenido la percepción de que «a quien madruga, Dios le ayuda» y aprovecha el día y puede hacer más cosas, pero si luego me entra un sueño que no puedo con mi alma a las tres de la tarde, no sé qué compensa más. Pero tampoco puedo evitarlo, conque al final esto no deja de ser otra reflexión más en este pequeño cuaderno personal.

Comentarios
Publicar un comentario