Madrugones


Si no me gustase mi trabajo, aunque este año esté en el quinto coño, se me harían insoportables estos madrugones, de estar a las cinco de la mañana preparando lo que voy a hacer a las ocho de la mañana.

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

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